Tras una derrota dolorosa en la semana 3, los Dallas Cowboys regresan a casa, Texas, para enfrentar a los Houston Texans en la "Batalla de Texas". Dos equipos con roster de playoffs, pero con arranques decepcionantes, los Texans son el único equipo en la historia de la NFL que nunca ha jugado una final de conferencia, y Dallas no llega a una desde hace 30 años.
Este partido pesa mucho más de lo habitual: estar 1-3 es radicalmente distinto a estar 0-4 o a estar 2-2. Dallas, además, tiene la oportunidad de ponerse 3-2 rápidamente, ya que después de Houston recibe a Tampa Bay (sin Baker Mayfield) el jueves por la noche.
La resaca de la derrota ante los Ravens
La decisión polémica de Brian Schottenheimer en el último down antes del touchdown recordó a otra jugada similar de Dallas en 2023 ante Filadelfia: parado en la yarda 2, con pocos segundos en el reloj y sin tiempos fuera, el riesgo de una intercepción o de quedarse corto obligó a tomar decisiones distintas a simplemente correr el balón. A eso se sumó la decisión de Brett Maher de no patear directo a zona de touchback, perdiendo segundos valiosos. Momentos difíciles, pero hay que pasar la página.
La ofensiva de Dallas ante una gran defensa
Dak Prescott enfrenta una prueba dura: Will Anderson Jr., Derek Stingley Jr. y Danielle Hunter forman una de las defensas más completas de la liga. Javonte Williams tendrá que ayudar a repartir la carga ofensiva, mientras que el ataque aéreo, que ha respondido bien en las primeras tres semanas, necesita seguir su ritmo. CeeDee Lamb y George Pickens enfrentan a Derek Stingley Jr., de los mejores esquineros de la liga desde su temporada de freshman en LSU en 2019, cuando fueron campeones nacionales. Jake Ferguson también necesita elevar su nivel, las estadísticas muestran que es de los jugadores con más balones sueltos por cada 20 toques, algo que la ofensiva de Dallas no se puede permitir en momentos clave del partido.
Una defensa que mejora poco a poco
A pesar de permitir 30 puntos ante los Ravens, la defensa de Dallas jugó mejor de lo que el marcador sugiere, era prácticamente imposible frenar por completo una ofensiva tan letal. Quinnen Williams tuvo varias jugadas destacadas, generando presión directa desde el snap. Kenny Clark y Rashan Gary necesitan mostrar más, al igual que Von Miller y LT Overton, el novato de línea defensiva. En linebacker, Dee Winters ha fallado varias jugadas, mientras que Jaishawn Barham, el novato de Michigan, se ha consolidado como una pieza confiable, con la posibilidad de que DeMarvion Overshown regrese esta semana, en lo que sería una decisión de última hora.
En la línea defensiva también hay que ver más de Donovan Ezeiruaku, quien la temporada pasada fue de los mejores en capturas del equipo y este año todavía no ha mostrado ese nivel. En la secundaria, Markquese Bell y el posible regreso de Shavon Revel Jr. acompañan a DaRon Bland, cuyo duelo directo contra Nico Collins será clave, aunque Caleb Downs, con la presión que trae consigo haber sido una selección tan alta, también jugará un papel enorme.
Es un enfrentamiento muy parejo: una ofensiva muy buena contra una defensa muy buena, y del otro lado, una ofensiva débil contra una defensa que no es tan buena.
Houston Texans: todo depende de C.J. Stroud
La ofensiva de Houston ha sido mala desde la temporada pasada, y si hay una defensa capaz de aprovecharlo, es la de Dallas. Con C.J. Stroud, David Montgomery y Nico Collins como tridente, pero toda la responsabilidad recayendo sobre Stroud, quien todavía vive de su temporada de novato y, en postemporada pasada, tuvo múltiples pérdidas de balón en solo dos partidos, . Nico Collins está cuestionable para este partido, y con Jayden Higgins fuera el resto del año y Tank Dell todavía lesionado, el cuerpo de receptores queda muy corto, con Dalton Schultz como una de las principales armas. David Montgomery y Woody Marks forman una dupla de corredores que ayuda a aligerar la carga.
La línea ofensiva es el punto más débil del equipo, con Aireontae Ersery, Wyatt Teller y Trent Brown como los nombres más sólidos, en lo que sigue siendo una de las unidades más flojas de la liga.
Una defensa de miedo
Will Anderson Jr. y Danielle Hunter forman una de las mejores parejas de edge rushers de la NFL. Sheldon Rankins aporta en la línea interior, y Azeez Al-Shaair destaca como uno de los linebackers más físicos de la liga. En la secundaria, Derek Stingley Jr., Reed Blankenship (llegado en agencia libre), Calen Bullock, Kamari Lassiter (un sólido esquinero número dos) y Jalen Pitre, versátil entre safety, esquinero de slot y de nickel, completan una unidad de miedo. Para muchos, Stingley Jr. y Anderson Jr. están entre los cinco mejores defensivos de la liga, y Hunter entre los diez mejores edge rushers.
Pronóstico
Un partido parejo por naturaleza: ofensiva fuerte contra defensa fuerte de un lado, ofensiva débil contra defensa en mejora del otro. La apuesta es que la ofensiva de Dallas logre mover el balón contra Houston más de lo que la floja ofensiva de los Texans pueda hacer contra la defensa de los Cowboys. Arrancar 1-3 sería un golpe duro para las expectativas de Dallas esta temporada, y arrancar 0-4 podría significar el fin de la temporada de Houston apenas en octubre, las implicaciones son enormes. La apuesta final: Dallas Cowboys a ganar en Houston.
