Video original en el canal de Deportes con Imanol.

Los Dallas Cowboys acaban de sufrir una dolorosa y decepcionante derrota el jueves por la noche, y es momento de hablar de cuál es el verdadero problema de este equipo y por qué esto se repite tanto en los últimos años. Los Vaqueros llevan tres décadas atascados, intentando llegar al juego de campeonato de la Conferencia Nacional.

Un problema de filosofía

No es solamente un problema de jugadores, ni del staff de coacheo, ni siquiera de la gerencia; es algo más profundo. Tampoco es únicamente que la defensa sea mala, que no sepa taclear o que no detenga nada. Hay decisiones equivocadas en la gerencia, decisiones mal tomadas en el staff de coacheo y jugadores que no rinden al 100%.

Y eso a pesar de que Jerry Jones ha invertido muchísimo dinero en este equipo: uno de los mejores estadios del mundo, el quarterback mejor pagado en la historia de la NFL e instalaciones increíbles. Este equipo lo tiene todo, y cuando llega la hora de ganar partidos, simplemente no puede. Echarle toda la culpa a Jerry Jones también me parece un poco injusto: algo de culpa tiene, pero no es solo suya.

El staff de coacheo

Cuando Mike McCarthy se fue, Schottenheimer era el coordinador ofensivo y se quedó; Dallas no buscó en otra parte, y no sé si por tacañería o por comodidad, no fue por un súper head coach. Schottenheimer jamás había sido head coach en la NFL y en su primera temporada lo hizo bastante bien para lo que era el equipo y la defensa que tenía. Pero este año, en dos partidos, el de Baltimore y el de Tampa Bay, se ve a un equipo mal entrenado, sin los fundamentos del fútbol americano, indisciplinado, y eso va desde el entrenador en jefe hasta los coordinadores y los entrenadores por posición.

Christian Parker, el coordinador defensivo, parecía poder ser la pieza para devolverle a la defensa su nivel, pero el equipo retrocede. A pesar del buen draft y la buena agencia libre, la defensa sigue siendo igual de mala que la temporada anterior. Con una ofensiva tan buena puedes esperar un mal día en algún partido, pero una defensa con buenos jugadores que siempre es una coladera no tiene sentido. Algo está mal, y se ve que Schottenheimer no ha preparado bien los partidos.

El cansancio y lo que viene

Hay que decir que Dallas jugó tres partidos en muy poco tiempo: Brasil, con un vuelo largo de ida y vuelta, luego los Texans y después una semana corta contra Tampa Bay. Los jugadores se ven cansados. Ahora vienen dos partidos en casi 20 días, en Green Bay y en Philadelphia, uno en domingo por la noche y otro en lunes por la noche. Ahí veremos de qué está hecho este equipo.

Las decisiones de la gerencia

Jake Ferguson y DaRon Bland fueron dos de los peores jugadores del jueves, y Dallas no puede hacer nada al respecto: los renovó la temporada anterior, 52 millones por cuatro años a Ferguson y 92 millones por cuatro años a Bland, más de 130 millones entre ambos. Además, hace apenas un mes reestructuró sus contratos, lo que asegura que ambos estén en Dallas por al menos unos tres años más.

Las decisiones que hoy parecen pasar inadvertidas son las que, con los meses y los años, cobran más relevancia.

Con ese dinero invertido en dos jugadores que hoy afectan más de lo que ayudan, Dallas podría no tener cómo pagarle a George Pickens en la agencia libre y tendría que dejarlo ir, o tampoco a Joey Porter Jr.

Una culpa compartida

Dak Prescott es un buen quarterback en temporada regular, pero esto no pasaría si en postemporada jugara bien, y en varias eliminaciones no lo ha hecho. Es un problema general: de los jugadores, del staff y principalmente de la gerencia. Culpar solo a Jerry Jones o solo a Dak no es justo; es culpa de todos.

Aun así, creo que este equipo todavía es capaz de meterse a playoffs y ganar la división. Veremos qué pasa en los próximos días y semanas con los Vaqueros.