Los Dallas Cowboys sufrieron otra decepcionante derrota y, para mí, el equipo está realmente destruido, pero aun así llegará a la postemporada. No será por ser un buen equipo ni por encenderse en el momento indicado, sino por algo bastante evidente: la división. De eso hablaré al final, porque no es lo más importante.
La actitud
Lo más importante es la actitud, fundamental en cualquier deporte e incluso en la vida cotidiana, y los Vaqueros no la tienen. El problema comienza con los entrenadores y se refleja en los jugadores: el equipo no está bien entrenado, no está concentrado y no demuestra la actitud necesaria para competir.
Viendo el partido, Dallas perdía por dos posesiones y había jugadores en la banca riéndose como si ganaran por tres touchdowns. Son detalles que para mí son enormes, porque hablan de la cultura de una franquicia y del trabajo del cuerpo técnico. Lo mismo con los castigos: un golpe al pasador cuando la jugada ya había terminado le costó a Dallas 15 yardas justo cuando estaba cerca de la zona roja. Cuando un equipo comete tantas faltas y no mantiene la calma, hay que cuestionar a los entrenadores.
Una ofensiva demasiado confiada
La ofensiva, lo único realmente positivo del equipo, también se está apagando. Creo que llegó demasiado confiada a la temporada: Dak Prescott llegó a decir que tenían una ofensiva G.O.A.T., y no se parece ni a la sombra de la del año pasado. Dak tiene problemas para leer las defensivas rivales: contra Tampa Bay lo neutralizaron con cargas constantes y contra Green Bay pasó algo parecido, con un defensivo que llegaba a él como si estuviera en el patio de su casa. Ha estado impreciso desde la semana pasada, y una ofensiva con tantas armas no puede permitirse jugar así.
George Pickens, por su parte, consiguió una recepción cuando el equipo perdía por dos posesiones y se puso a celebrar lanzando el balón. Es muy típico de él, pero debe ser consciente del contexto del partido.
Si Dallas tuviera una plantilla mala y jugara mal, no me preocuparía. Pero tiene un equipo con potencial de Super Bowl y no juega ni al nivel de playoffs.
Lo que debería pasar
Jerry Jones es dueño y gerente general, y tiene la última palabra. No espero que despidan a Schottenheimer de inmediato, pero sí que Jerry diga algo que encienda las alarmas y provoque un cambio de mentalidad. Dak Prescott debe dar el primer paso como líder y capitán, hablar con sus compañeros y exigir más. Schottenheimer también debe hacer un llamado de atención: si no consigue que reaccionen, su puesto podría estar en peligro, en una de las pocas oportunidades que tendrá para consolidarse como head coach.
Tuvieron diez días para preparar el partido y no consiguieron prácticamente nada. Además, Dak recibió demasiados golpes y hubo demasiados castigos por rudeza innecesaria: no puedes exponer así a tu quarterback.
El calendario que viene
Se vienen partidos importantísimos contra Philadelphia, Arizona e Indianápolis, y si Dallas no consigue al menos un balance de 2-1 antes de la fecha límite de cambios del 10 de noviembre, el equipo estará prácticamente destruido. Después vienen San Francisco, Tennessee y otra vez Philadelphia. Dallas podría terminar ese tramo 4-2 o incluso 3-3, pero viendo cómo juega, ni siquiera es claro de dónde saldrían esas victorias. El lunes por la noche en Filadelfia es fundamental entre dos rivales de la NFC Este.
La división los salva
Aun así, Dallas podría clasificarse porque juega en una de las divisiones más débiles de la liga. Jalen Hurts se perderá cuatro partidos más, los Giants no tienen un quarterback que dé garantías y Washington podría ser la amenaza más seria. Pero la pregunta es para qué queremos llegar a la postemporada, ¿para que Seattle u otro equipo de la NFC Oeste nos masacre en casa en el primer juego de playoffs? Se trata de trascender y competir, y con lo que hemos visto, no creo que Dallas lo logre esta temporada.
Yo no hablo desde el enojo ni la tristeza, porque esto es para disfrutarlo, aunque ser aficionado de los Vaqueros a veces lo hace difícil. Lo frustrante es ver a un equipo con superestrellas en ambos lados y el jugador mejor pagado de la historia que ni siquiera parece poner la energía necesaria. ¿Qué piensan ustedes de este equipo?
