Video original en el canal de Deportes con Imanol.

Se acerca octubre, y con eso los playoffs de la MLB. Los Los Angeles Dodgers buscan hacer historia: convertirse en el tercer equipo en la historia del béisbol en ganar un tricampeonato. Ya aseguraron el Oeste de la Nacional por tercera vez en 14 temporadas, y jugarán playoffs por 14ª campaña consecutiva, la racha más larga en la historia del deporte, empatada con los Bravos de Atlanta de los años 90.

Un lugar en la historia

Solo dos franquicias han logrado el tricampeonato: los Yankees (en tres ocasiones distintas: los años 30, los 40-50, y finales de los 90 e inicios de los 2000) y los Atléticos de Oakland en los años 70. Si los Dodgers lo consiguen, serían el primer equipo de la Liga Nacional en la historia en lograrlo.

Las probabilidades de la MLB respaldan la hazaña: hace dos años tenían 19% de probabilidad de ganar la Serie Mundial; el año pasado, 16%; hoy, cerrando temporada regular, 29%, la cifra más alta para cualquier equipo desde los Astros de 2019, que llegaron a 35% y no ganaron. La historia reciente enseña que ser máximo favorito no garantiza nada: el año pasado, los Mariners cerraron como favoritos y no ganaron.

La fatiga de ganar

Hay una crítica recurrente de otros aficionados: que los Dodgers juegan la temporada regular "a medio gas" y ponen a jugadores en la lista de lesionados estratégicamente, para activarlos justo en septiembre y octubre. Este año, de nuevo, Blake Snell, Will Smith, Edwin Díaz y Andy Pagés pasaron buena parte de la temporada lesionados, igual que Ohtani, pero todos están regresando justo a tiempo para la recta final, como ya pasó la temporada pasada con Snell y Roki Sasaki.

El patrón de octubre

El problema recurrente de los Dodgers en playoffs recientes ha sido el bateo. En 2022 y 2023, temporadas regulares históricas en ofensiva se apagaron en postemporada. En 2024, parecía repetirse el patrón hasta que jugadores inesperados se encendieron y el equipo terminó coronándose. En 2025, arrasaron en las primeras tres rondas, nueve victorias, una sola derrota antes del juego uno de la Serie Mundial en Toronto, hasta encontrar, por fin, un rival capaz de vencerlos.

En las últimas dos temporadas, solo dos equipos han puesto contra las cuerdas a los Dodgers: los Padres en 2024, y los Brewers en 2025, a quienes tuvieron que vencer en dos partidos de eliminación consecutivos, con una actuación histórica de Yamamoto, para asegurar el bicampeonato.

Ganar cansa. El béisbol es un deporte del día a día, de estado anímico, y el equipo que tiene el momentum lo tiene que aprovechar, porque si no, se le puede voltear en contra.

Gastar sin límite, para bien o para mal

Los Dodgers no escatiman en su nómina, aunque este año no siempre les ha funcionado: el contrato de 240 millones por cuatro temporadas de Kyle Tucker ha sido de los peores del béisbol este año, y el de Edwin Díaz, el más grande jamás dado a un relevista, tampoco ha rendido lo esperado. Pero para la organización, si ambos responden en octubre, todo el gasto habrá valido la pena.

Una alineación y rotación de miedo

El roster ofensivo incluye a Freddie Freeman, Mookie Betts, Will Smith, Max Muncy, Teoscar Hernández, Kyle Tucker y el regreso de Andy Pagés, con la duda de si Josue De Paula, el mejor prospecto del sistema, entra al roster de playoffs. Miguel Rojas y Kiké Hernández, protagonistas de momentos inolvidables en Series Mundiales recientes (Rojas conectó posiblemente el jonrón más improbable en la historia del béisbol en el séptimo juego, y salvó al equipo dos veces con su guante esa misma noche), completan el cuadro.

La rotación es de miedo: Yoshinobu Yamamoto, Tarik Skubal, Tyler Glasnow y Blake Snell, con el bullpen apoyado en Tanner Scott, Evan Phillips, Alex Vesia, Blake Treinen y Wrobleski, quien pasará a labores de relevo.

El equipo está completo, armado para ganarlo todo. Pueden, y en teoría deberían, ganar la Serie Mundial. Pero el último equipo en lograr un tricampeonato en cualquier deporte fueron los Lakers del año 2000, con Shaquille O'Neal y Kobe Bryant, desde entonces, equipos como los Warriors, los Chiefs, los Patriots o el Miami Heat se han acercado sin conseguirlo. Ganar tres veces seguidas cansa más de lo que parece, y este octubre se sabrá si los Dodgers tienen la gasolina suficiente para hacerlo.