Semana dos en el College Football, con uno de los mejores partidos del año: Ohio State contra Texas, duelo de equipos top cinco con enormes implicaciones de cara a los playoffs. Con el nuevo formato de 12 equipos, perder este partido ya no elimina automáticamente a nadie, pero sí complica el camino — como le pasó a Texas la temporada pasada, cuando terminó 9-3 y esa derrota ante Ohio State fue la que los dejó fuera.
Ohio State
Los Buckeyes cuentan con Julian Sayin, Bo Jackson y Jeremiah Smith, además de Devin McCuin, receptor transferido de UTSA que se perfila como el número dos del equipo toda la temporada. La defensa perdió piezas importantes —Caleb Downs, Arvell Reese y Sonny Styles— pero sigue siendo una unidad sólida.
Texas
Un equipazo con Ryan Wingo, Cam Coleman (el mejor receptor disponible en el portal de transferencias, llegado para reunirse con Arch Manning) y el corredor Hollywood Smothers, transferido de North Carolina State. Un roster armado en buena parte a través del portal.
El peso de la historia
Esta es la tercera temporada consecutiva en que ambos equipos se enfrentan como top cinco de la nación, y Ohio State ha ganado las dos anteriores: en semifinales de playoffs (Cotton Bowl, enero 2025) y en la semana uno de la temporada pasada en Columbus. Este año el partido se juega en Austin — posiblemente el "partido legado" para Arch Manning, en lo que podría ser su último año en Texas.
Será un duelo de las dos mejores duplas ofensivas de la nación (Julian Sayin-Jeremiah Smith contra Arch Manning-Cam Coleman) y de los dos mejores prospectos para el próximo draft cara a cara. De los pocos partidos del año donde los 32 equipos de la NFL mandan scouts.
Pronóstico
La temporada pasada este mismo duelo fue una batalla defensiva; este año, con ambas ofensivas mejores que sus defensas, debería ser todo lo contrario. La apuesta es Texas a ganar — Sarkisian tiene que dar el salto definitivo, y con Arch Manning y Cam Coleman posiblemente en su último año juntos, este es el momento. Colin Simmons, proyectado como selección top tres del próximo draft, será el factor X defensivo que también inclina la balanza hacia los Longhorns.
