Video original en el canal de Deportes con Imanol.

Arch Manning es, para mí, uno de los mejores quarterbacks del país, pero esta temporada ha batallado bastante. Desde que se comprometió con Texas en 2022 ha sido de mis jugadores favoritos y uno que siempre voy a defender, pero hay un problema enorme, y no solo con él, sino con toda la ofensiva de Texas, empezando por el play calling de Steve Sarkisian.

Su camino hasta aquí

Arch está en su cuarto año en Texas y en su segunda temporada completa como titular. En 2023 estuvo en la banca todo el año, en 2024 jugó algunos partidos por la lesión del titular y en 2025 entró como favorito al Heisman, con Texas como favorito al campeonato nacional. Tuvo una temporada bastante fuerte y cerró muy bien el año, pero no le alcanzó a Texas para entrar a playoffs.

Este año las expectativas están por las nubes: incluso es el favorito para ser el número uno global del draft el próximo año. Pero la ofensiva está muy lejos de explotar su nivel. Acaban de conseguir a Cam Coleman, el mejor receptor del portal de transferencias, y le cuesta mucho trabajo entenderse con Arch. Yo creía que esa dupla sería la razón por la que Texas ganaría el campeonato nacional. Ryan Wingo tampoco ha tenido la participación esperada. Ambos se irán en el draft: se espera que Coleman sea elegido en el Top 5, después de Jeremiah Smith.

La presión de ser un Manning

Creo que la presión le está alcanzando, no solo por ser el titular de Texas, donde el fútbol americano es como una religión, sino por ser un Manning. Si le quitaras el apellido, no tendríamos esta discusión, y la gente lo critica solo por eso, algo injusto porque es un buen quarterback. Pero este año no está jugando a su mejor nivel, y eso hace pensar que regresará a Texas para su último año en el colegial en lugar de irse a la NFL.

El problema del play calling

Viendo las jugadas, Arch lanza muchos pases hacia el exterior y casi nada hacia el interior. Sarkisian manda puras jugadas hacia los costados y no explota el centro del campo, algo inusual porque es una de las mejores mentes ofensivas del College Football y busca un sistema de estilo NFL. Arch ya lleva mucho tiempo con él, pero parece que todavía no termina de entender el playbook de este año.

Si le quitaras el apellido, realmente no tendríamos esta discusión.

Confianza y calendario

Su lenguaje corporal sigue siendo bueno y se nota que quiere ganar y competir, pero en el campo se le ve desconectado y con falta de confianza. Sarkisian tiene que apoyarlo: es un jugador universitario con muchas cosas en la mente, y más siendo un Manning.

El calendario que viene es complicadísimo: Florida, LSU, Ole Miss y Texas A&M para cerrar la temporada. En cinco partidos, Arch lleva solo 10 touchdowns y cinco intercepciones, una intercepción por cada dos touchdowns, algo imperdonable para el nivel colegial y para Texas.

Lo que espero ver

Estoy seguro de que Arch va a arreglar el camino y entrará con más confianza. Sarkisian tiene que mejorar las llamadas, lanzar más al centro del campo y aprovechar a Cam Coleman y a Ryan Wingo, que no están siendo usados. Cuando eso pase, Arch empezará a encenderse y será uno de los mejores quarterbacks del país. Mientras tanto, hay que esperar y confiar.